La alianza Más Información Más Derechos promueve el debate público sobre el acceso a la información en Colombia.

5. En Colombia ya no hay 20 días festivos, hay 21

Por: Pilar Karina Ruíz, Miembro Medios para la Paz

boletin campañaEn el año, Colombia cuenta con 20 días festivos por celebraciones cívicas y religiosas. La corporación Medios para la Paz —como parte de la campaña “Más información más derechos”— propone la fiesta número 21. Cada septiembre, hasta ahora sin festivos en Colombia, el día 28 estamos convocados a renovar la conciencia sobre la importancia del acceso a la información.

Este martes 28 no puede ser un día cualquiera, ya desde el año 2002, en Sofía, Bulgaria, las organizaciones sociales del mundo se unieron para declarar el Día Internacional del Derecho a Saber, ocho años después seguimos y seguiremos haciendo eco de este día que en Colombia empieza a cobrar vida.

Colombia es un país que ha palpado el olor fétido del ocultamiento de la verdad, ha sido testigo de las raíces podridas y débiles de las construcciones sociales basadas en impunidad, en mala administración de la riqueza de la nación, ocultamiento de delitos, favorecimiento de intereses personales, violación de derechos, aprovechamiento personal de recursos públicos… por nombrar sólo algunos de los problemas que le han impedido a Colombia ser el país que por su riqueza, ubicación y talento, está llamado a ser. Hemos conocido sobre esos hechos. Las víctimas, por su número, por su impacto, por su posición pública o por la sevicia y crueldad de la que fueron sujetos, han sido la voz principal de esas y otras realidades colombianas.

Los ciudadanos han puesto los muertos, los pobres, los olvidados, los desaparecidos, los desplazados, los secuestrados, los violentados, sin embargo, ese conocimiento ha sido posterior al momento oportuno, ha sido filtrado por canales que se abren paso con dificultad, miedo y audacia, y ha sido un conocer muchas veces impreciso. Así mismo, es una historia de nuestra realidad donde los puntos de intercesión, entre unos hechos y otros, no son perceptibles, claros o reconocidos por los ciudadanos. Es una historia fragmentada, confusa y difusa. Sobre todo para las nuevas generaciones, jóvenes que no alcanzan a comprender la historia que su país viene experimentando al tiempo que ellos inician su ser ciudadano, mientras se sorprenden con episodios inconclusos de la Colombia que les antecede sólo en algunas décadas.

Y esa fragmentación, imprecisión y confusión de los hechos que tejen el día a día de Colombia, sobre todo de la historia enmarcada en las últimas seis décadas, es una violación a un derecho humano fundamental: el derecho a saber, que consta de tal importancia que se hace evidente cuando reflexionamos sobre su significado. Es un derecho que se entrelaza con otros, hasta el punto de darles vida, viabilidad y defensa. ¿Cómo decidir con libertad, si no se conoce la verdad?, ¿cómo experimentar la paz?, ¿cómo ejercer eficazmente la participación ciudadana propio de la democracia?…

El Derecho a Saber aporta una acertada y siempre oportuna visión del Derecho a la Información que enriquece a Colombia, a su sociedad civil, a su nación. Este derecho equilibra la razón social y la defensa de la verdad en todo el proceso de producción informativa: la entrada, transformación, circulación y debate de la materia en comunicación. Es decir, el manejo de información en las fuentes, su entrega a los solicitantes (ciudadanos en general, no sólo periodistas), su análisis, su entrega a públicos y la circulación al interior de esos públicos.

Observando el Derecho a Saber necesitamos reconocer que —como todos los derechos— cobra vida cuando se ejerce, se protege y se defiende. Este 28 de septiembre, Medios para la Paz invita a cada ciudadano a renovar su ser social y a recordar —con el ejercicio de acciones concretas— que los esfuerzos colectivos que establecen relaciones entre el pasado, el presente y el futuro son necesarios para construir valores sociales, nación, verdad y sociedad, tareas apremiantes en Colombia, camino obligado en la conquista de la (tan anhelada) paz.

Y esas acciones concretas inician por saber que el Derecho a la Información es un derechos de todos, que la “cultura del secreto” daña y perjudica a los ciudadanos, que “saber” es un derecho y por tanto implica deberes, en plural, y que uno de los primeros deberes del Estado es recolectar, sistematizar, producir, publicar y divulgar a través de mecanismos efectivos la información pública. Así mismo, implica tener presente que la posición del comunicador social y el periodista involucra una gestión dinámica y compleja sobre un bien público: la información, un bien capaz de orientar o desorientar, pacificar o armar, construir o destruir, producir muerte o vida, confundir o esclarecer, liberar o esclavizar. Por esto, medios, periodistas y academia deben estar comprometidos con la transparencia y el ejercicio responsable de la profesión.

Por esto, aunque el Día Internacional del Derecho a Saber no esté marcado en su calendario, márquelo, será un día que usted mismo señalará como “festivo”, su puño y letra, desde sus acciones en la esfera de la información pública, lo harán valer y ser. No hay día más cívico que este, su ser ciudadano se ejerce plenamente alrededor de este derecho.

Cada 28 de septiembre se conmemora el día de la importancia de la información.

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Vídeo Margarita Mesa, Presidenta Junta Directiva Medios para la Paz